viernes, 23 de agosto de 2013

Nada

Por lo tanto si no creo en nada, nada puede hacerme daño ya que de la nada no se puede esperar nada.

viernes, 25 de enero de 2013

Pensando...


¿Es el propio cuerpo el que le da a la mente el deseo moral de adquirir aquello que le va a hacer daño?

El no-ser de mi alma



Busco ese sitio imposible de existir, de ser encontrado, donde mi alma no esté atada a nada preestablecido y no escrito. Un lugar donde amar no signifique poseer y mantener ese amor no sea una compra material para ese sentimiento de mariposas astrales que cada vez más son mariposas de chocolate y oro. 

Si existe o no ese lugar me corresponde a mi, y solo a mi encontrarlo ya que para cada usuario, ese lugar inhallable, estará en algún lado de ningún lado, atesorada eso si, por un ejercito de bestias bastardas la cual tendré que superar o ignorar para poder llegar a él. 

Me gustaría desaparecer de una vez no para siempre, sino para aparecer en otro lugar, donde nadie me reconozca, donde poder llegar a una aventura de ciencia-ficción, para volver a la cruel realidad.

¿Ellos o nosotros?


Se conocieron el centésimo quincuagésimo tercer día del año, día de la infancia, día de la Virgen de la Luz.

martes, 6 de noviembre de 2012

Lugar para mi alma


Busco un lugar especial, donde poder huir cada vez que lo desee mi cuerpo mortal y, aunque la finalidad de esta sustancia pasajera aun no sabe cual es, solo vive en un constante cambio metafísico, manteniendo su esencia y adquiriendo privaciones a las cuales antes le era imposible desbloquear por no tener la experiencia exigida para lograr esa transmutación necesaria para seguir avanzando en este lado pérfido del universo.

Liberarme me gustaría, pero esta puta sociedad aun tan cerrada al cambio, al movimiento, no permite que el individuo se salga de los parámetros establecidos, moldeando la sustancia a la medida que le parece, como si de un rompecabezas se tratara y una mano negra controle la forma y el lugar de cada uno, siendo el mundo de los vivos una mera cárcel, donde cualquiera con cuatro dedos de frente intentaría escapar.